La seguridad de nuestros niños:

La seguridad de nuestros niños: guías y consejos para protegerlos mejor.

La seguridad de nuestros niños es una cuestión fundamental en materia de seguridad, ya que los niños (junto a ancianos y discapacitados) son muy vulnerables a peligros internos (dentro del hogar) y externos (fuera del hogar).

Por esta razón, en primer lugar, son los padres quienes deben educarse en la seguridad de los niños, para poder transmitirle unas nociones firmes que los protejan de los innumerables peligros.

Nadie nace aprendido. La seguridad infantil es algo que debemos aprender a la hora de educar a nuestros niños. No existe una lista cerrada de consejos y situaciones a prevenir, ya que los peligros van cambiando a medida que cambia y evoluciona la sociedad. Piense, por ejemplo, en la nueva fuente de peligros que supone internet para los menores. Por esta razón, la seguridad de los niños debe empezar en el mismo hogar.

Aprender a educar a los niños en la seguridad supone cierto esfuerzo. No es bueno sobreprotegerlos ni descuidarlos. Sobre todo, debemos aprender a comunicarnos con ellos. No dude que sus niños tienen la capacidad suficiente para conocer los peligros a los que pueden enfrentarse. Porque de una forma u otra, tarde o temprano, tendrán que enfrentarse a los peligros y por eso siempre es mejor una buena educación que la sobreprotección.

La seguridad de los niños en el hogar:

En casa, es fundamental que los niños no tengan acceso a medicamentos ni productos tóxicos como la lejía. Puede parecer que ya lo sabemos, pero debemos recordar que el 60% de los accidentes infantiles se producen en el hogar. No enseñe a sus niños que los medicamentos que tienen que tomar son caramelos, para que no protesten.

Los dos lugares más peligrosos del hogar son la cocina y el baño. Nunca debemos dejar a los niños solos ahí. Es muy recomendable comprar accesorios de seguridad para tapar enchufes. ¿Quién no metió de niño los dedos en el enchufe?

Otra cuestión importante es educar a los niños en y para internet. Se trata de una gran herramienta de comunicación que desarrollará su inteligencia. Pero también supone una gran fuente de peligros (como veremos en otro artículo). Es necesario que conozcan los riesgos y los peligros que pueden correr al tratar con extraños en la red.

Cuando llega una edad, los niños ya pueden quedarse solos en casa. En este caso debemos enseñarles a no abrir la puerta a nadie y explicarles posibles disculpas que puede argumentar un extraño para entrar. Infundirles un poco de miedo es bueno, para que comprendan el peligro, pero sin llegar a extremos.

Para quedarse solos, también deben saber manejar perfectamente el teléfono. Para ayudarles, les dejaremos una lista con nuestro teléfono y el de emergencias, la policía, los bomberos, los abuelos e incluso algún vecino de confianza.

Seguridad de los niños fuera del hogar:

De todos los consejos de seguridad para niños, he visto uno que me pareció muy ingenioso. Se trata de utilizar una palabra clave con sus hijos que solo vosotros conozcáis. Cuando se acerque un extraño a su hijo y argumente que es amigo de sus padres, quizás para llevarlo en coche, el niño le preguntará la palabra clave “para los extraños”.

Es crucial que los niños conozcan el nombre completo de sus padres, su dirección y su número de teléfono, así como el de la policía. Debemos instruir al niño para que sepa andar por la calle siempre en grupo, en zonas concurridas, evitando lugares despejados. Debemos saber en todo momento dónde están nuestros hijos. El sitio ideal es una zona recreativa, vigilada por adultos.

Nuestros hijos tienen que tener amigos, para crecer con normalidad. Nuestra obligación es saber quiénes son sus amigos, dónde viven y su número de teléfono.

Enseñe a su hijo a tratar con extraños. Esto quiere decir que aprendan a decir NO. Los niños nunca deben revelar su dirección o si viven cerca o lejos, o si están acompañados por sus padres. Debemos enseñar a los niños a no aceptar nada de adultos extraños y que se den cuenta de que los adultos no son, ni deben ser, “amigos” de los niños.

Entre todos los consejos sobre la seguridad de los niños que existen, el más importante es este: comunicarnos con nuestros niños. Comunicarnos significa que ni padres ni niños se ocultarán nada. Con esta comunicación nos aseguramos de que nuestro hijo nos cuente cualquier cosa “extraña” que suceda y evitamos algo mucho más peligroso todavía: que le guarde un secreto a un extraño. Mediante la comunicación, en definitiva, nosotros aprenderemos de nuestros niños y ellos de nosotros.

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